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¡Hola, vecinos del mundo! Acabo de salir del ambiente a medievo en el que me ha sumergido Unfair Jousting Fair para contaros qué tal me ha ido en esta feria de justas injustas creada por Rodaja. Si os habéis quedado unos instantes pensando que no es la primera vez que leéis el nombre de este estudio, estáis en lo cierto: estos chicos malagueños han pasado varias veces por aquí a través de entrevistas, juegos que han presentado a jams e incluso menciones de la llegada del protagonista de hoy a Greenlight. Así que sin más dilación, que comiencen los trigésim…digo, ¡la feria de las justas injustas!


HISTORIA/TRAMA:

Unfair Jousting Fair es un juego de partidas rápidas, por lo que no tenemos una historia en sí. Pero para ponernos en situación os daré las que creo que son las claves del juego: imaginad que estáis en vuestra casa y de pronto os entran ganas de sacar el viejo monociclo del trastero y poneros a hacer piruetas. Es más: pensad que vuestro hermano, hermana, mejor amigo o quien sea os ve y se anima a intentar mantener el equilibrio en otro monociclo. Y no se queda ahí la cosa: pensad por un momento que a los dos os entran unas irremediables ganas de coger una lámpara y una escoba y hacer un torneo medieval en medio del pasillo. Pues bien, esto es a grandes rasgos lo que ofrece Unfair Jousting Fair, con la agradable (y conveniente) ventaja de que ni nos vamos a partir los dientes por un golpe mal dado, no nos van a echar a patadas de casa por haber destrozado esa bonita lámpara de Ikea…

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A la hora de batirnos en un seguro, equilibrado y virtual duelo tenemos la opción de escoger a nuestro personaje y con cuántos puntos se vencerá (el primero en llegar a tres, o el primero en llegar a cinco), si bien la elección de las armas será totalmente aleatoria. El abanico es amplio: lámparas, rastrillos, paraguas, remos, rodillos e incluso gallinas (sí, gallinas), aunque algunos se van desbloqueando a medida que vamos cogiendo experiencia a esto de las justas injustas. ¿Que por qué son injustas? Bueno, me imagino que algún tipo de ventaja tendrá aquel que tenga un remo para enfrentarse a un rodillo… ¿O quizá el remo sea peor porque afecta a nuestro precario equilibrio en monociclo?


CARACTERÍSTICAS:

  • Partidas rápidas encima de monociclos y con objetos que nos desequilibran. Como veis, la balanza se compensa: ¿eso es justo o injusto?
  • Podemos elegir en cada partida a cuántos puntos debe llegar un jugador para ganar.
  • La dificultad de cada jugador para cada partida también puede elegirse; una opción perfecta para hacer el juego todavía más justo. O para novatos y veteranos, claro.
  • Tira gallinas a tu oponente. Siempre que las hayas desbloqueado, por supuesto.
  • Los fondos son generados de forma procedural, y aunque no influye para nada en la partida, son bonitos y es un dato que hay que saber. Porque, además, los gráficos son hechos a mano.

REQUISITOS MÍNIMOS

  • OS: Windows XP o posterior
  • Procesador: CPU Dual Core
  • Memoria: 1 GB RAM
  • Disco duro: 256 MB de espacio disponible

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VEREDICTO:

Lo que más me llamó la atención de este juego cuando lo conocí fue lo circense del monociclo y lo medieval de una feria de justas, todo ello unido en lo que que seguramente sirva como suplencia a unas justas de verdad en medio del pasillo de nuestras casas. A decir verdad, pensaba que mantener el equilibrio lo suficiente como para acercarme y darle un paraguazo a mi rival iba a ser más complicado… luego me di cuenta de que lo había puesto en modo fácil. El hecho de poder elegir la dificultad de cada jugador dentro de una misma partida es un punto muy a favor: así podemos dejar que nuestro contrincante coja el modo fácil si tiene menos experiencia. Pero, ¿qué digo? Para que sean de verdad unas justas injustas, podemos ponerle el modo difícil al rival y el fácil a nosotros. Ante todo deportividad, que es lo que se estila en las justas injustas.

Jugabilidad: El hecho de que las partidas sean locales es la mayor ventaja y a la vez el mayor inconveniente de Unfair Jousting Fair. Me explico: cuando tienes a alguien cerca dispuesto a echar un rato divertido, o cuando necesitas una manera rápida de decidir quién friega los platos después de comer, las justas son una gran solución. Pero si en el momento que te apetece jugar no tienes a nadie a mano para que te acompañe en el ratito de diversión, Unfair Jousting Fair pierde toda su gracia. Precisamente con esto tiene que ver lo que he echado en falta: un modo para un solo jugador en el que nos enfrentemos contra el ordenador, por ejemplo.

Por otro lado, las partidas se me hacen demasiado cortas. Cuando me quiero dar cuenta, mi personaje ha alcanzado al otro y con un golpe ya ha vencido. De hecho, al principio pensaba que cuando se encontrasen, los dos luchadores recurrirían a algún tipo de forcejeo con el que hacer perder el equilibrio a su contrincante y tirarle del monociclo. Pero lo cierto es que el combate se acaba cuando uno de los dos le pega un golpe al otro y, a largo plazo, las partidas me resultan cortas (incluso con la sorpresa de que, de vez en cuando, los luchadores se dan una especie de beso y aparecen corazones cuando se encuentran, en vez de golpearse).

Lo que sí me dio una grata sorpresa fueron los controles. Es cierto que tienes que estar pendiente de mantener el equilibrio y no caerte del monociclo, pero los controles me resultaron muy cómodos: WASD y barra espaciadora para un jugador, y flechas e intro para el otro. Perfecto para manejar a tu propio jugador y a la vez intentar desestabilizar al otro. Mencionar a parte que tiene compatibilidad completa con controlador.

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Gráficos: Son, sin duda, lo que más me ha gustado de Unfair Jousting Fair. Están hechos a mano y es su toque desenfadado de dibujo animado moderno lo que más me llama la atención. Los curiosos diseños de los personajes, los fondos aleatorios que no afectan en nada a la partida pero que le dan un ambiente del medievo… ¿Quién no querría un póster con ese estilo?

Sonido: La banda sonora corre a cargo de Madcap y lo cierto es que pega bastante con la temática. Es medieval, muy de que de pronto te va a salir un juglar a cantar una canción, pero también tiene cierto toque divertido para recordarnos que, en el fondo, estas justas son absurdas e injustas.

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Unfair Jousting Fair es un juego divertido cuando tienes a alguien cerca con quien jugar, pero resulta fácil cansarte de él cuando estás solo y no tienes la opción de echar unas partidas contra el ordenador. Como ya he dicho antes, las partidas locales son su mayor ventaja y a la vez su mayor inconveniente por esa misma razón. Por otro lado, las partidas son rápidas y quizá demasiado cortas, al menos para mi gusto: me habría gustado que hubiese más dificultad a la hora de tirar a nuestro rival.

Podéis encontrar Unfair Jousting Fair en Steam por 4’99 €, y una vez que lo probéis podéis contarnos qué os parece a vosotros. ¿Creéis que las partidas son demasiado cortas? ¿Consideráis que el precio es adecuado para el juego? ¿Qué aspecto es el que más os ha gustado?

Jugad mucho y ¡hasta la próxima!