Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

Hola, muy buenas a todos, hoy quiero abrir la ronda de publicaciones con algo más tierno de lo habitual, pero siguiendo dentro de la cobertura a los juegos más destacables de la pasada edición número 34 de la Ludum Dare. En esta ocasión las temáticas se cruzaron para dar lugar a un empate entre “Two button controls” y “Growing”, una oportunidad para que los desarrolladores brillen con su originalidad y forma de adaptar estos temas.

El grupo que ha creado este juego es el compuesto por: Sahil Tandon, Chris Benoit, Tyler Summers, Kevin Pauly y Greg Kozma. A pesar de tener los nombres de todos los participantes no disponemos más información salvo de Kevin, un desarrollador, programador y artista de videojuegos que, asentado en Michigan, trabaja en unos personajes modelados en 3D con una pinta de lo más interesante.

64808-shot1-1450135675.PNG-eq-900-500

En Space Eater jugamos al control del planeta más kawaii y adorable que se haya visto jamás. Controlaremos con las flechas la rotación en sentido horario o antihorario, si pulsamos ambas escupiremos un asteroide, el cual nos puede jugar un papel realmente importante. Nuestro principal objetivo como planeta es el de crecer, cuanto más grande seamos mejor, si queremos albergar a toda una civilización avanzada deberíamos aumentar nuestro diámetro. Así que, con ese objetivo en mente nos pondremos a dar vueltas.

Nuestro sustento se basa en la asimilación de asteroides, al incluir estas masas rocosas en nuestro volumen iremos ganando masa y creciendo, pero no nos vale cualquier asteroide, necesitamos asteroides alegres y contentos. Esto nos deja vigilantes ante la posibilidad de encontrar algunos un poco cabreados, al rojo vivo, cuyas consecuencias serán una indigestión y terminar escupiendo bastantes de los que ya habíamos asimilado. Aquí es donde entra en juego la mecánica de escupir, si la usamos bien podremos romper esos negativos trozos de roca con más roca.

64808-shot2-1450135675.PNG-eq-900-500

El aspecto gráfico del juego está realmente bien logrado e insertado en la temática. Todo muy adorable y kawaii, un planeta de coloretes sonrosados y una carita que dan ganas de achuchar. Los gestos son de lo más auténticos y le experiencia de juego, acompañada de una buena música, se hace de lo más entretenida. Un juego sencillo, efectivo en sus requerimientos y con buen nivel de producción.

Como de costumbre os dejo la caja de comentarios para que nos contéis lo que os ha parecido este juego ¿lo habéis probado? ¿qué os ha parecido? ¿crees que se ajusta a la temática propuesta? Esta vez las temáticas parecen formar parte, de forma natural, del juego, como si antes de existir unas ya e hubiera diseñado el otro. Muy buena inclusión de ambas y una propuesta arcade que divierte. Si queréis probarlo podéis hacerlo desde la página del juego.

Espero que os haya gustado el artículo y nos vemos en el siguiente, ¡sed felices! ¡Adiós!