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Hola, muy buenas a todos, hoy quiero compartir con vosotros una nueva experiencia interactiva. Una de esas creaciones nacidas al amparo de la Resist Jam y cuya temática sobre la lucha contra la opresión y el totalitarismo nos hace reflexionar sobre el mundo en el que vivimos, un mundo en el que a diario nuestras libertades son coartadas, secuestradas, sin que apenas nos demos ni cuenta de ello, por eso me parece realmente importante esta nueva game jam.

La creación que protagoniza estas líneas es la creada por el ya habitual Ludipe, Luis Díaz Peralta, desarrollador indie cuya principal ocupación se llama A Place for the Unwilling, un exitoso kickstarter que puso en órbita a su estudio, Alpixel Games. En esta ocasión ha creado él también los gráficos y, para el apartado de sonido, ha contado con Celer Gutiérrez. Sound designer y compositor con el que hemos podido hablar en varias ocasiones y también parte de Alpixel.

En Shh controlaremos una mano gigante y rosada que sobrevolará la ciudad, la cual está habitada por tres tipos de seres. Como detalle curioso, fijaos en que todos van dando saltitos al unísono, son de lo más entrañables. Estos seres irán interactuando los unos con los otros, como resultado saldrá sobre sus cabezas un globo en el que hablarán bien o mal sobre una de las otras tres “facciones” o sobre la mano, la cual representa de alguna manera al gobierno y a su capacidad para callar las voces de los ciudadanos.

En el lateral izquierdo de esta pequeña y adorable ciudad, encontraremos un marcador en el que con un tic verde o una cruz roja, se representará la opinión general del pueblo sobre cada uno de los tipos de habitantes o sobre la mano. Buena parte del resultado que ahí se muestre tendrá que ver con lo que hayamos intervenido, ya que si no dejamos que se vierta opinión negativa de los hombrecillos lilas, éstos estarán bien valorados por los demás.

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Se trata de una experiencia que no tiene un final concreto ni un objetivo, simplemente se nos brinda la libertad de campar a nuestras anchas y hacer cuanto queramos sobre las opiniones del pueblo. Un claro reflejo sobre la opresión de censura que ejercen algunos gobiernos del mundo. En este caso, para mi forma de ser y pensar, la mejor decisión es la de dejar el juego abierto y sin intervenir, que cada cual piense lo que quiera, siempre y cuando no ataque a los demás no veo motivo para que la mano tenga que actuar.

Como de costumbre os dejo la caja de comentarios para que nos contéis lo que os ha parecido este juego ¿lo habéis probado? ¿qué os ha parecido? ¿crees que se ajusta a la temática propuesta? La temática creo que la trae bien metida, sorprende lo fácilmente que puedes hacer por controlar una opinión, pero ello va a hacer que opinen mal de tu intervención, así que ninguna acción está exenta de consecuencia. Si queréis probarlo podéis hacerlo desde la página del juego.

Espero que os haya gustado el artículo y nos vemos en el siguiente, ¡sed felices! ¡Adiós!