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¡Hola, vecinos del mundo! Soy Sonia RCaste y hoy me dejo caer por aquí para hacer un viaje en el tiempo en nuestro Delorean al Pasado y hablaros de una de las sagas de videojuegos para PC que ha marcado mi infancia y la de muchos: Los Sims, en concreto su segunda parte. Los Sims 2, obviamente, no fue el primer juego de la saga y tampoco fue el primero que cayó en mis manos. De hecho, conocí a estas criaturillas un año después de su nacimiento, allá por el año 2001, cuando yo tenía unos tiernos ocho años y acababa de ganar Pokémon Plata en un concurso de Navidad. Pero esa es otra historia.

Mi tío llegó un día de visita con un regalo, con un gran regalo: la primera edición de Los Sims. Crear personajes a mi antojo (o a todo el antojo que permitía Los Sims 1…) y construir sus casas me enganchó tanto que cuando salieron Los Sims 2, hace ahora diez años, ahí estaba yo la primera para conseguir mi copia. Y cuando por fin instalé el juego, no pude más que alucinar: el cambio de Los Sims 1 a Los Sims 2 fue el mayor que se ha producido jamás en la serie de Los Sims.

Comparación Sims 1 y Sims 2

A la izquierda Los Sims 1 y a la derecha, su digno sucesor

Y no solo en el aspecto gráfico: el juego mejoró de todas las formas posibles, y eso que Los Sims 1 con sus expansiones eran toda una novedad en el sector. Os lo cuento:

HISTORIA/TRAMA:

Lo mejor de Los Sims 2, y de la serie en general, es que no tiene una historia predefinida: tú creas la historia según te apetezca o según se vayan desarrollando los acontecimientos. Las posibilidades son infinitas, aunque si hay algo que todas las partidas tienen un poco en común es que el jugador crea a su sim, lo ayuda a crecer y lo cuida hasta que pasa a mejor vida. Y digo “un poco en común” porque algunos jugadores (entre los que me encuentro) disfrutan poniéndoles las cosas difíciles a sus criaturas: desde hacer que un sim vago haga deporte hasta quitarles las escaleras de la piscina mientras se están dando un chapuzón. Esto es muy típico de Los Sims 2, ya que en ediciones posteriores los sims evolucionaron y aprendieron a salir de la piscina sin necesidad de escaleras… una lástima.

Sim ahogándose en la piscina

Me atrevería a decir que el 70% de mis creaciones en Los Sims 2 han muerto de esta forma

Eso sí, cuando no me apetecía pensar en nombres absurdos para mis criaturas optaba por jugar con una familia ya existente. Esta sí tenía su historia y en general, todas las familias preexistentes del barrio compartían una historia. De hecho, Elvira Lápida tiene una bastante curiosa que va dejando pistas en cada nueva saga de Los Sims… solo os diré que tiene que ver con un ovni y un triángulo amoroso de lo más extraño.

Jugabilidad: Podríamos dividir la jugabilidad de Los Sims 2 en dos partes: el modo construir y el modo vivir. El modo construir, a decir verdad, es otro modo de juego tan válido como el de vivir la vida sim. Seguramente los jugadores asiduos recuerden esas tardes inmersos en la creación de una casa impresionante para la nueva familia de aliens que has creado… y a la hora de jugar con ellos te das cuenta de que en realidad solo querías hacerles la casa. Además, Los Sims 2 tenían una característica que no he vuelto a ver en ningún juego de la saga desde entonces: podíamos crear nuestros propios barrios a partir de uno predeterminado. Es decir, el juego te daba a elegir entre varios terrenos con su distribución de carreteras ya hecha, tú elegías si querías un terreno arenoso o arbolado y después podías colocar los solares donde quisieras, crear las casas desde cero, ir engordando el barrio lentamente… o dejar a un pobre sim habitando un solitario barrio y esperando a ver cuánto duraba su cordura. Como os digo, las posibilidades son infinitas.

Las Rarezas barrio Sims 2

Las Rarezas, uno de los barrios más peculiares donde nuestras criaturas podían vivir

Y si el modo construir era infinito, imaginad cómo era el modo vivir. Como ya os he comentado antes, el modo vivir se caracteriza por crear a tu individuo, hacerlo crecer, relacionarse, reproducirse y morir. En el camino podían tener un trabajo, ascender en él, aprender nuevas habilidades, hacer amistades… Tanto en Los Sims 2 como en otras ediciones, el fin último es vivir la vida sim.

Por suerte, el manejo del juego es bastante sencillo y ayuda a cumplir el objetivo que cada jugador se haya puesto en su partida. Para relacionar a tu sim con su mejor amigo basta con pinchar sobre el susodicho y seleccionar la acción que deseemos (desde jugar al calientamanos hasta iniciar una pelea). La cámara puede manejarse a gusto de cada uno y su uso es bastante intuitivo (con unas determinadas teclas). Y además, podemos acercarnos a nuestro sim tanto como para ver de qué color son sus pendientes o alejarnos hasta el punto de ver la casa entera.

Gráficos: En la actualidad, diez años después de su lanzamiento, los gráficos de Los Sims 2 pueden resultar extraños por lo anticuados que parecen respecto a otros juegos. Pero en su época resultaron de lo más novedoso, sobre todo, por el gran cambio que supuso respecto a su predecesor. Los movimientos de los sims son mucho más realistas y se ha cuidado al detalle que tanto los sitios donde viven como los objetos que decoran sus viviendas puedan pasar por casas y objetos reales. Los Sims 2 fue el boom de la saga, en parte, por la nueva forma de ver a nuestras criaturas: de forma más realista.

Sonido: Después de todo lo que os he contado, el sonido podría parecer un matiz sin importancia en Los Sims 2, pero nada más lejos de la realidad. De hecho el sonido se integra tan bien con el juego que en ningún momento parece que esté fuera de lugar. Al menos, a mí siempre me parece apropiado. Hay diferentes bandas sonoras para distintos modos de juego: por ejemplo, tendremos un tipo de música en el modo vista de barrio y otro en el modo construir (unas melodías de lo más tarareables, por cierto). El sonido del modo vivir es más realista y natural, es decir, son sonidos del tipo pisadas, cerrar puertas, abrir la nevera, conversaciones… Conversaciones en el propio idioma sim, todo hay que decirlo. De hecho, el simlish, como se llama, se ha popularizado tanto a lo largo de la saga que numerosos artistas se han apuntado a grabar algunas de sus canciones en este idioma inventado. Aquí os dejo la versión simlish de una canción de Datarock.

En resumen, Los Sims han marcado un antes y un después en los juegos de simulación. Y más concretamente Los Sims 2, que revolucionaron la saga de una forma que ninguna de sus ediciones posteriores ha sabido repetir. Jugar a vivir la vida en vez de vivir la tuya propia puede resultar un poco irónico, pero el juego ofrece tantas posibilidades, tantas opciones, tantas formas de vivir la vida sim que todas las horas que pasé jugando me parecieron muy pocas. Además, las expansiones que fueron apareciendo (cómo echo de menos un “Abren Negocios” para Los Sims 3 o Los Sims 4) añadían al juego base más y más posibilidades y horas de juego.

Y vosotros, ¿habéis jugado alguna vez a Los Sims 2 o a algún otro juego de la saga? ¿Os gustó cuando lo jugasteis? No dudéis en dejar vuestras impresiones en los comentarios y decidnos si sois de esos que ayudan a sus sims o les hacen la vida imposible.

Jugad mucho y ¡hasta la próxima!