Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

¡Hola, vecinos del mundo! Hoy os traigo otro de los juegos surgidos de la Global Game Jam celebrada a finales del pasado mes de enero, donde los participantes tenían que desarrollar un videojuego en 48 horas. La restricción principal es en cuanto a la temática: tiene que tener algo relacionado con un ritual. Desde la sede de Gandía, nos llega Lapidus.

La historia de este particular Cásper ha sido desarrollada por el manager Borja Carbó, el programador Daniel Palacio y el diseñador José Luis Gimenez, con música de Zulu. Tanto Daniel como José Luis tienen ya experiencia en las Global Game Jams, ya que ésta es la segunda vez que participan: el año pasado ya desarrollaron un juego llamado Dientes, gato y otras cosas del que podéis leer brevemente aquí.

lapidus 1

En Lapidus somos una especie de fantasma que, en su recorrido por una serie de plataformas, tiene que enfrentarse a un “ritual” de memoria para vencer a sus hambrientos enemigos, una especie de Simon Says que he probado en otros juegos presentados al evento. Aquí, la clave son los colores: nos encontraremos con un monstruo que bloquea nuestro camino. Este monstruo nos soltará el orden de varios colores, que después nosotros tendremos que repetir con el fin de saltar el obstáculo. La forma de movernos por la pantalla es sencilla a la par que atípica para un juego de estas características: tenemos que hacer click en la pantalla, doble click para el doble salto, aunque esta forma de mover al personaje me pareció menos práctica que el típico WASD.

He de admitir que primero jugué sin haber hecho el tutorial, pero tras morir repetidas veces en el primer monstruo, casi me vi obligada a volver al tutorial para ver si estaba haciendo algo mal. Aparte de tener que refrescar la página para volver atrás, el tutorial la única información relativamente nueva que me dio fue el tema del doble salto y que tenía que hacer el ritual lo más rápido posible. Una vez concluido el tutorial (que, por cierto, tenía una estética más bonita que el juego en sí) aparezco directamente en lo que parece el primer nivel… Pero llega un momento en el que me encuentro con un muro que ni el doble salto puede sortear.

lapidus 2

Obligada a refrescar de nuevo el juego para comenzar otra partida, esta vez sí consigo superar el primer obstáculo al aumentar la velocidad de repetición del ritual. Pero mi sorpresa llega cuando, una vez que he terminado con este primer monigote que quería comerme, no hay más. De hecho, mi personaje ni siquiera puede moverse del sitio, tan solo mirar a un lado o a otro. Y, como antes, si quiero volver a empezar partida, tengo que refrescar la página. Es decir, el juego se termina realmente en medio minuto.

Lo cierto es que la idea no era del todo mala y estoy segura de que con una mejor ejecución, y con más tiempo para dedicarle, puede dar un resultado interesante. Al menos, un resultado que dé más de medio minuto de partida. Podéis jugar a Lapidus desde este enlace. Y a vosotros, ¿qué os parece? ¿Creéis que se ajusta a la temática propuesta? ¿Os ha parecido demasiado corto?

Jugad mucho y ¡hasta la próxima!