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Review Goat Simulator

¡Hola, cabras del mundo! ¿Cabras? ¡Vecinos! Quizá he tenido un lapsus porque estos días he estado siendo cabra y persona a la vez. La mayoría de vosotros habréis oído hablar del juego de Coffee Stain Studios; puede que algunos lo hayáis adorado por lo absurdamente divertido que parece a simple vista o quizá os lo tomasteis a broma porque su fecha de lanzamiento coincidió con April’s Fools Day en 2014. Puede que un poco de todo. Lo cierto es que Goat Simulator comenzó siendo una broma, un guiño interno, nada serio: un prototipo que surgió durante una game jam organizada por el estudio en enero de 2014. Su popularidad vino de la mano de YouTube (que ha dado más de una alegría a Goat Simulator gracias a los gameplays que le han dedicado) cuando algunas partes del juego, en estado alpha, se subieron a la plataforma de vídeos a través de sus creadores. El recibimiento fue inesperado e inexplicable para un prototipo que mezclaba conceptos de otros títulos como QWOP, Tony Haw’s Pro Skater, Euro Truck Simulator o el propio GTA.

El juego parecía tener tirón: tan solo cinco meses después de su lanzamiento había recaudado aproximadamente 7’5 millones de dólares. A decir verdad, más de una vez estuve tentada a comprar Goat Simulator en Steam al precio de 9’99 €, aunque había algo que me decía que quizá era un poco caro para lo que apuntaba a ser el juego. Por eso, cuando a mediados de abril vi que Steam ofertaba el título por 3’39 € (¿quizá celebrando el lanzamiento del juego para Xbox?) me lancé de cabeza a por él para ver si la fama de estas cabras locas es merecida.


HISTORIA/TRAMA:

La mayor historia relacionada con Goat Simulator no reside en el juego, sino más bien en las andanzas previas que os he contado, y eso no se ve en nuestra pantalla. Como era de esperar y es ya bien sabido, dentro del juego somos una cabra. Una cabra libre que vive por y para crear el caos en Goatville y Goat City Bay. Y por qué no, también en el MMO Simulator, una especie de WoW “cabresco” en el que incluso podemos elegir qué clase de cabra vamos a ser: tank, rouge, magician, hunter, microwave o sin clase, tan solo una cabra legendaria e inmortal. No sé si la raza microondas debería considerarse una cabra o la protagonista de las pesadillas que tendremos esta noche, pero el caso es que sus ataques de pizza y explosión son las cualidades más extrañas y divertidas que me han dado en un juego.

Como cabras libres e inmortales que somos, podremos explorar enteramente ambos suburbios del juego. Entre saltos, lametones para agarrar objetos y cabezazos a los viandantes iremos adquiriendo puntos, con un sistema parecido al que se utiliza en Tony Hawk’s Pro Skater: llevar a cabo determinadas acciones nos dará puntos, y si además somos capaces de realizar diferentes combinaciones, esos puntos se multiplicarán.


CARACTERÍSTICAS:

  • Dos mapas que podremos explorar con total libertad, incluso adentrándonos en edificios y viviendas.
  • Simulador MMO que nos permite elegir entre seis clases de cabras diferentes, ¡incluso un microondas con patas!
  • Hay varios minijuegos disponibles: podemos probar “Flappy Goat” y “Steamworld Goat” en ciertos lugares de cada mapa… ¡A ver si dais con ellos! (Pista: buscad en las televisiones).
  • Modificadores con los que convertir a nuestras cabras en seres más raros, si es que eso es posible. Imaginad una cabra con un jet pack.

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REQUISITOS MÍNIMOS DEL SISTEMA (PC)

  • OS: Windows Vista
  • Procesador: Dual Core a 2.0 GHz
  • Memoria: 2GB RAM
  • Gráficos: Shader Model 3.0, 256 MB VRAM
  • DirectX: Versión 9.0c
  • Disco duro: 2GB de espacio disponible
  • Tarjeta de sonido: compatible con DirectX 9.0c, 16 bit

REQUISITOS MÍNIMOS DEL SISTEMA (MAC):

  • OS: OS X 10.7
  • Procesador: Intel i5 a 1,4 GHz, Dual Core a 2.0 GHz
  • Memoria: 4GB RAM
  • Gráficos: Intel HD Graphics 4000
  • Disco duro: 2GB de espacio disponible

REQUISITOS MÍNIMOS DEL SISTEMA (STEAMOS+LINUX):

  • OS: Ubuntu 12.04 LTS
  • Procesador: Dual Core a 2.0 GHz
  • Memoria: 4GB RAM
  • Gráficos: Shader Model 3.0, 256 MB VRAM
  • Disco duro: 2GB de espacio disponible

VEREDICTO:

Goat Simulator es un título que ha ganado fama por lo absurdo, divertido y poco común de su planteamiento. Tiene pinceladas de otros juegos: el sistema de puntuación de uno, la dinámica de juego de otro, los mapas abiertos y explorables del de más allá… Lo cierto es que reconduce todas estas características hasta su extremo más descabellado. Quizá sea porque no estaba planeado y surgió como una broma o a lo mejor es el hecho de que han convertido todo aquello en lo que falla (algunos bugs y glitches) en lo que más representa a Goat Simulator; el caso es que el conjunto de todo aquello que le hace imperfecto es lo que ha llevado al simulador de cabras a ser uno de los títulos más vendidos de Steam. Mientras estás jugando, haciendo cabrerías con tu bicho, no puedes dejar de preguntarte si la fama de Goat Simulator es merecida.

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Jugabilidad: Controlar a nuestro personaje de cuatro patas no es para nada complicado. Con WASD manejaremos a nuestra cabra, en tercera persona, y con el ratón guiaremos la cámara, aunque a veces el control de la cámara se vuelve un poco inexacto y durante unos momentos solo veremos el trasero del animal. Una bonita vista, en cualquier caso. Con el ratón no solo controlaremos la cámara, sino que también podremos golpear a cualquier objeto, animal o persona que se nos ponga por delante y dar vueltas en el aire. Con la letra E podremos arrastrar cosas con la lengua, lo que será muy útil para conseguir logros… algunos un tanto extraños.

Aparte de explorar los mapas del juego con total libertad y destrozar aquello que se nos ponga por delante, pocas cosas más podemos aprovechar. Una de los modos de juego (por así decirlo) que nos puede mantener enganchados a la partida después de hacer todas las virguerías posibles con la cabra es la recolección de pequeñas estatuas de oro repartidas por los rincones más insospechados del mapa. Y más vale que las vayamos encontrando: cuantas más tengamos, más modificadores podremos obtener. Estos modificadores añaden características especiales a la cabra: lanzar rayos como Zeus, llevar una caña de pescar, conseguir un jet pack que hasta ahora no he podido controlar… Incluso convertirme en una cabra mágica.

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Bésame, canalla

Coleccionar estatuillas doradas como si fueran los Oscar de las cabras no será el único reto que nos propone el juego. Hay un total de 71 logros que conseguir a través de Steam, algunos tan sencillos que los completamos sin darnos cuenta, y otros tan extraños y locos que tenemos que planearlos a conciencia. Entre los más fáciles destaca destruir diez barriles de gas de una sola vez; es sencillo encontrar una pila de ellos en un callejón y basta un cabezazo para que eso se convierta en el infierno. Entre los más difíciles o indescifrables he encontrado el logo “goatta” catch ‘em all con la misteriosa descripción de “¿cómo capturas cabras?”. Buena pregunta, sin duda. ¿Habrá poké balls por ahí escondidas?

Por otro lado, hay quest dentro del propio juego. Son retos más sencillos que los de Steam y además cambian según el mapa que escojamos para jugar. Van desde pasar un tiempo determinado en el aire (tras alguna explosión provocada por un cabezazo o demasiado tiempo saltando en una colchoneta, probablemente), andar sobre las patas delanteras o caminar por una pared vertical, hasta una misión que se llama “Michael Bay. Ya sabes qué hacer”. Lo sabemos. 7/10

Gráficos: Si buscáis unos gráficos de última generación y es el único motivo por el que compraríais un juego, Goat Simulator no es el vuestro. Podríamos decir que es todo lo contrario a lo que se está lanzando actualmente: los gráficos son más parecidos a los que había hace una década. Sin embargo, no es algo que nos saque de la acción y que destaque por ser tan malos que no se pueden mirar; hay un montón de detalles incluidos y muchas casas tienen todas sus estancias decoradas. Al fin y al cabo, unos gráficos del estilo de The Order 1886 para Goat Simulator no irían en la línea absurda y estrafalaria del juego, ¿no? 7’5/10

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Sonido: Este aspecto es, sin duda, lo que más me ha gustado del juego. No es que sea totalmente necesario para jugar, pero le añade un toque desenfadado que motiva más a la cabra y también a nosotros. La música es divertida y va muy acorde al tipo de juego al que pertenece. Los sonidos, por otro lado, también le añaden un toque humorístico a las aventuras de nuestro bicho. Cuando nos ven aparecer, algunas personas comentan extrañadas: “¿es eso una cabra?” o “ya está esa cabra otra vez”, como si fuese lo más normal que aparezca una cabra en una fiesta en la azotea de un hotel. Tu amiga y vecina La Cabra. Por cierto, bonito balido al pulsar la tecla uno. 8/10


La fama de juego absurdo, desconcertante y algo estrafalario que se ha cosechado Goat Simulator desde antes de su lanzamiento es merecida: los momentos “¿pero qué…?” son seguros y es muy probable que la cabra inmortal destroza-cosas sea la responsable de más de una carcajada. Se sale de la norma, de lo convencional, de tener una historia seria: todo es absurdo en un juego en el que las cabras pueden montar en bici, sembrar el pánico en un edificio o colgarse de un parapente con la lengua. Aunque cumple lo que se espera, lo cierto es que es fácil aburrirte cuando llevas media hora destrozando cosas sin sentido. Quizá pagar 9’99 € sea un poco excesivo, o al menos a mí lo parece para lo que realmente es el juego en sí. Pero si encontráis alguna oferta que os enamore y sabéis de antemano con lo que os vais a encontrar, sin duda cumplirá vuestras expectativas. 7’5/10

Por cierto, para los curiosos que se hayan quedado con ganas de ese vídeo del estado alpha del juego que subió el estudio a YouTube, por aquí os lo dejo. ¡Tiene más de cuatro millones de visitas!

Ahora es el momento de contarnos si habéis jugado a Goat Simulator y qué os ha parecido, ¿era lo que esperabais? ¿Creéis que tiene una buena relación calidad-precio? ¿Cuál es el aspecto que más os ha gustado?

Jugad mucho y ¡hasta la próxima!