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¡Hola, vecinos del mundo! Siguiendo con las presentaciones formales de los juegos que pude probar en el Zerouno SpeedPress el pasado 15 de abril, hoy le llega el turno a una aventura de la que ya habíamos hablado hace unos meses cuando se disponía a presentarse en Greenlight con el fin de obtener la aprobación de la comunidad. Un tiempo más tarde y con el Greenlight ya más que superado, Drakhar Studio llega al Zerouno SpeedPress con las pilas cargadas para contarnos cómo avanza el que es el salto de una plataforma a otra de videojuegos: de los móviles y tablets a PC y consolas.

Como quizá ya habréis adivinado nuestro protagonista no es otro que Ginger, una adorable criatura que de buenas a primeras se encuentra con que su aldea, habitualmente protegida por una diosa, ha sido devastada por la explosión de un cristal que solía mantener la paz. Los aldeanos se han ido dispersando alrededor de otras dimensiones, otros mundos, y nuestro amigo Ginger tiene que visitar a esos mundos para rescatar a sus amigos y reconstruir la aldea, y a ver si de paso averigua qué es lo que ha provocado tal desastre.

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Desde Drakhar Studio nos detallaron varios aspectos del juego, como por ejemplo, esos mundos de los que he hablado antes. En total tenemos tres: Halloween, Cuentos y Espacio. Dentro de cada uno de estos mundos tenemos cinco niveles principales, aparte de alrededor de 30 quests secundarias. Y es que en Ginger: Beyond the Crystal mezclan varios géneros con el fin de crear una aventura lo más completa posible que puedan disfrutar jugadores de todas las edades. Para que os hagáis una idea, se trata de una aventura clásica que incluye puzles y plataformas en la que podemos distinguir dos misiones: por un lado, la de ir desentrañando el misterio del cristal a través de los puzles y las plataformas; por otro, tenemos que reconstruir la aldea, lo cual pasa por mecánicas propias de sandbox y de gestión de recursos. No os toméis esto último a la ligera: necesitamos una buena gestión de recursos para hacer que los paisanos de Ginger sean felices otra vez. Somos los gurús de la felicidad aldeística.

Lo cierto es que mi primera impresión cuando vi el juego fue una reminiscencia casi inmediata a The Legend of Zelda, especialmente por el apartado gráfico. También me recordó de forma muy grata al clásico Crash Bandicoot que me tuvo tan enganchada en mi niñez, y a partir de ahí, mezclando dos juegos que me encantan, fue cuando consiguieron mi atención. Es decir, aproximadamente en los diez primeros segundos de esos cuatro minutos.

Aparte de todas las tareas que Ginger tendrá que completar para ir desentrañando el misterio del cristal y para reconstruir la aldea, y además de los puzles y plataformas y minijuegos, hay otro aspecto que me llamó la atención y que afecta en cierta medida a la jugabilidad: los objetos que nos dan los aldeanos. A medida que avancemos en la historia nos entregarán diferentes disfraces que nos darán habilidades, unas habilidades que nos vendrán muy bien para el resto de la aventura y para otros aspectos del juego como los combates. La progresión de Ginger es ascendente, así que no os extrañéis si a medida que vais completando las 25 horas aproximadas de juego se os va complicando la misión.

Si le echáis un ojo al tráiler veréis que el diseño del juego no tiene nada que envidiar a títulos muy sonados de estudios más grandes y eso es lo que convierte a Ginger: Beyond the Crystal en una apuesta sólida. Tanto es así que aparte de publicarse en Steam, el juego de Drakhar Studio llegará también a consolas portátiles (concretamente PS4 y Xbox One, aunque no se descarta Wii U) previsiblemente en verano. Y a vosotros, ¿qué os parece Ginger: Beyond the Crystal? ¿Habíais oído hablar de él antes? ¿Os parece un juego potente? A mí me parece una mezcla muy buena de muchos juegos que me gustan con un trasfondo y una mecánica bastante interesantes, así que espero que el juego de Drakhar Studio sea protagonista de muchas noticias positivas más.

Jugad mucho y ¡hasta la próxima!