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¡Hola, vecinos del mundo! Soy Sonia RCaste y hoy os voy a hablar de un Eslabón Perdido muy adictivo e incluso educativo, por eso de que nos hace pensar (al menos, a mí). Me refiero a Doodle God, un juego de los desarrolladores rusos JoyBits, que por cierto, han creado todo un abanico de variedades que giran en torno a la idea de Doodle God. Pero antes de hablar de sus variantes, os voy a hablar del protagonista del Eslabón de hoy.

En Doodle God juegas a ser Dios. Pero no Dios en el sentido estricto de la palabra; quiero decir, no podréis expulsar a Adán y Eva del paraíso. De hecho, la premisa de Doodle God se acerca más a lo científico que a lo religioso. Y es que jugaréis a ser Dios combinando elementos, objetos y seres vivos para descubrir más elementos, objetos y seres vivos y así completar los 14 grupos con sus 115 elementos. Las combinaciones al principio son de lo más lógico, del tipo: aire + agua = vapor. Y esta es la única pista que os voy a dar, para no entorpecer vuestra creación. Ya os advierto que llega un momento en el que te sientes muy tentado a buscar las combinaciones en Internet, pero si no lo hacéis será mucho más divertido. Os lo dice una jugadora que terminó sucumbiendo a la tentación.

Doodle God

Bueno, vale, aquí os lleváis otra pista

Doodle God no tiene una historia ni diferentes modos de juego. Simplemente se trata de un puzzle que a medida que rellenas, va aumentando de dificultad, lo que supone un reto para nuestras mentes. Es cierto que a veces hace unas combinaciones un poco metafóricas, podríamos decir (¿alguna vez pensasteis en combinar un dinosaurio con fuego? Aquí podréis) pero al principio solo contaréis con los cuatro elementos básicos: agua, fuego, aire y tierra. Y son suficientes para cogerle el truco a esto de la creación.

¿CÓMO LO DESCUBRÍ?

Si mis cálculos no son erróneos, descubrí esta adictiva joya hace tres o cuatro años. Eran tiempos en los que pasaba mucho tiempo en la Universidad y entre clase y clase, alguien me habló de un jueguecillo muy entretenido con el que te podías pasar horas enfrascado en la creación. Perfecto para las clases soporíferas, me dije.

¿QUÉ TIENE DE ESPECIAL?

Lo más especial que, en mi humilde opinión, tiene este juego es no saber qué resultado obtendrás con la próxima combinación que hagas. Es cierto que algunas son muy obvias y te las esperas, pero hay otras que las pruebas pensando que no va a salir nada y de pronto descubres algo totalmente inesperado. Además, no se hace nada aburrido. ¡Hay 14 grupos que completar! Y los grupos, ya lo veréis, son de lo más curiosos…

¿DÓNDE ENCONTRARLO?

Podéis jugar online desde vuestro navegador en Minijuegos y lo mejor es que vuestros logros se guardarán para la próxima vez que juguéis. También está disponible para descargar en un sinfín de plataformas más, las que aparecen en la siguiente fotografía.

Doogle God dónde descargar

¡Han crecido mucho desde que descubrí Doodle God! Y no solo por todas las plataformas de juego que nos ofrecen, sino porque hay otras versiones como Doodle Devil, Doodle Kingdom, Doodle Creatures o Doodle Farm (puedes jugar a Doodle Devil aquí) y están trabajando en Doodle God II.

En resumen, Doodle God es un juego adictivo y entretenido cuya dificultad e interés aumentan a medida que avanzamos. Me trae cierta nostalgia jugarlo, ¿cuántas horas habré podido pasar combinando elementos y descubriendo nuevos grupos? Y recordad, la tentación de mirar las soluciones en Internet será muy fuerte, pero resistid. O no, si veis que no avanzáis. Vosotros decidís, al fin y al cabo jugáis a ser Dios.

Tanto si habéis descubierto todos los grupos y elementos como si os enfrentáis al comienzo de la creación ¡contadnos qué os parece el juego! ¿Habéis dado con alguna combinación muy estrambótica? ¿Cuál es vuestra favorita? ¿Cuántos elementos habéis llegado a descubrir?

Jugad mucho y ¡hasta la próxima!