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Review JPC Cooking Fever

¡Hola, vecinos del mundo! Tras un tiempo ausente en el mundo de los JPC debido a un móvil más antiguo que el pedernal, vuelvo por esta sección con un juego que a primera vista puede no llamaros la atención. Seamos sinceros, Cooking Fever suena al típico juego al que ninguno nos engancharíamos, al menos no durante mucho tiempo… ¡Error! Este juego desarrollado por Nordcurrent es mucho más adictivo de lo que parece. De hecho, este es uno de esos JPC que nos puede tener enganchados durante dos horas. Literalmente. Eso sí, si os pasáis mucho tiempo gestionando vuestros restaurantes la batería de vuestro móvil se esfumará tan rápido como nuestros clientes si tardamos mucho en servirles… Así que sin más dilación, ¡os presento Cooking Fever!

¿DE QUÉ VA?

Somos unos intrépidos y atrevidos emprendedores que deciden iniciarse en el mundillo hostelero con un restaurante de comida rápida, así, para empezar a dar comida sana. Nuestro objetivo es conseguir cierta cantidad de dinero, dependiendo del nivel en el que nos encontremos, a la par que cubrimos la demanda de platos que nos hacen nuestros clientes. Y he de decir que los clientes no son personas pacientes, precisamente.

Los primeros niveles son sencillos, como era de esperar, con el fin de que nos hagamos con la mecánica del juego. Nos daremos cuenta de que vamos a tener que gestionar muy bien el orden en que atendemos los pedidos para que todos los clientes estén medianamente satisfechos y nos dejen una buena propina. Y no estaría mal dejar toda la comida posible hecha antes de que aparezca la primera persona en nuestro restaurante: al principio nuestra cocina es muy precaria y solo podemos hacer las hamburguesas de una en una (lo cual es un verdadero fastidio). Esto dificulta cumplir con los pedidos, pero siempre podemos hacer mejoras a los fogones a medida que vayamos obteniendo ganancias. Y ojo, ¡porque no solo son importantes las mejores dentro de la cocina! Implementar los objetos del local, como las mesas, las sillas o la decoración, hará que los clientes sean más generosos al dejar propinas y también más pacientes a la hora de esperar sus platos.

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¿QUÉ TIENE?

Es un desafío. Un desafío que no solo consiste en cumplir con los pedidos de los clientes, hacer hamburguesas, perritos calientes y mejorar nuestra cocina. Lo mejor de todo, y lo más adictivo, es que podemos marcarnos objetivos a largo plazo. Me explico: empezamos con un restaurante de comida rápida, pero después podemos comprar y gestionar una pastelería, un restaurante chino, una pizzería, una marisquería, un restaurante indio, una cafetería, un restaurante de sushi… Y los desarrolladores prometen más localizaciones a medida que vayan actualizando la aplicación.

La pega que hay que sacarle a este juego es que para avanzar en ciertas mejoras de los locales y para poder comprar restaurantes nuevos son necesarios diamantes. Muchos diamantes. Demasiados diamantes, quizá: cuando ves que necesitas 30 diamantes para comprar la pizzería y echando cuentas calculas que consigues aproximadamente dos o tres diamantes al día, te das cuenta de que nos están invitando amablemente a comprarlos. Esto no es obligatorio, claro, así que no queda otra que ser paciente o pasarnos por el casino a probar suerte, pero ya os digo que de veinte tiradas, a lo mejor sale algo bueno en una.

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¿POR QUÉ ES UN #JPC?

Siempre decimos que los JPC son juegos hechos para viciarnos cinco minutos, cincuenta o cinco horas. Pues bien, este es uno de los que podemos jugar cinco horas fácilmente si nos descuidamos y la batería nos da para ello. Nos centramos tanto en que nuestros platos salgan adelante, en conseguir dinero para poder llevar a cabo planes más ambiciosos con otros restaurantes, que cuando nos queremos dar cuenta hemos completado los cuarenta niveles de cada restaurante y estamos ávidos a la espera de conseguir suficientes monedas para seguir avanzando.

Cooking Fever, en resumen, es un juego extrañamente adictivo cuyas metas a largo plazo contribuyen muy notablemente a que sea así. Tiene cosas buenas, como el entretenimiento que ofrece, y cosas malas, como el consumo de batería y la escasez de diamantes, en algunos casos indispensables para avanzar en nuestra aventura hostelera. Pero con paciencia y un poco de suerte en el casino, obtener diamantes no supone un problema mayor. Podéis encontrarlo tanto en Google Play como en la App Store.

Ahora os toca a vosotros opinar, ¿qué os parece Cooking Fever? ¿Es el típico juego al que nunca os engancharíais pero que os tiene pendientes de la sartén todo el rato? ¿Habéis desbloqueado todos los restaurantes?

Jugad mucho y ¡hasta la próxima!