Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

Hola, muy buenas a todos, hoy continuamos con la cobertura de los más de 120 juegos realizados durante la pasada Resist Jam. Una game jam al uso pero con una premisa rompedora y única, la de crear una pieza de arte interactiva con la que rebelarse contra el totalitarismo, de oponer resistencia contra esos gobiernos despóticos y cualquiera de las muchas formas de opresión que azotan sociedades por todo el mundo.

El juego de hoy ha sido creado por Toaster Werewolf, del que no sabemos absolutamente nada. Según los créditos que se pueden encontrar en el juego sabemos que el diseño y la programación han sido realizados por Kevin Li, productor asociado Kyle Fox y que la música es de The War Department.

En Casterbridge nos trasladaremos a Virgina, al pueblo bucólico que da nombre al juego, repleto de tiendas y cafeterías donde poder llevar una vida idílica para algunos, una pesadilla claustrofóbica para otros. Como alcaldes electos tendremos que enfrentarnos a una serie de decisiones complicadas. Escoger las ordenanzas municipales que promulgar o vetar, cómo equilibrar el presupuesto de la ciudad y cómo mantenerla en la línea de las expectativas que los ciudadanos tienen de nosotros con el fin de asegurar la reelección.

También llegarán órdenes ejecutivas del gobierno federal que serán demoledoras, ahí se nos pondrá en un brete y tendremos que elegir si acatarlas o luchar en la corte por erradicarlas. Una gestión local que me ha sorprendido por lo preocupantemente realista que puede ser. En un momento piensas que estás haciendo algo por el bien común, con toda la buena intención del mundo y para mantener la salud de tus ciudadanos, pero se te ve como un líder despótico, totalitarista y corrupto que coarta las libertades civiles.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Creo que el potencial de este juego reside en su capacidad para abrir ojos. Las ordenanzas municipales van desde las cosas más mundanas y sencillas a las más significativas para el día a día de los ciudadanos y, antes de que nos demos cuenta, estaremos siendo los alcaldes dictatoriales más bienintencionados del país o daremos manga ancha de más, con lo que perderemos todo respeto y el órgano de gobierno perderá toda importancia social.

Como de costumbre os dejo la caja de comentarios para que nos contéis lo que os ha parecido este juego ¿lo habéis probado? ¿qué os ha parecido? ¿crees que se ajusta a la temática propuesta? La temática creo que se ha sabido meter realmente bien, a pesar de que jugablemente no sea una maravilla, creo que es muy interesante. A dos políticas que hagamos con poco tino y sin considerar todas sus repercusiones nos habremos convertido en dictadores y no seremos reelegidos en el cargo. Si queréis probarlo podéis hacerlo desde la página del juego.

Espero que os haya gustado el artículo y nos vemos en el siguiente, ¡sed felices! ¡Adiós!