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Hola, muy buenas a todos, hoy no me equivocaré a la hora de denominar el lugar de origen del juego que va a protagonizar este artículo, el cual nos llega desde la sede de San Sebastián. En la cual se organizaron a través de la asociación Pintxo Developer para la participación en la Global Game Jam de este año, la cual nos está dejando juegos de lo más interesantes alrededor de la temática del ‘ritual’.

El equipo que ha creado este juego es el compuesto por Borja Tornos, cuyas tareas han pasado por la programación y el diseño de juego; Unai Eceiza, responsable del diseño de personajes y la animación; por último tenemos a Ander Tejadas, que ha puesto el diseño gráfico y ha tomado también parte en la animación, además de haber sido el locuelo del grupo, o eso indican sus compañeros.

bmEn Bad Elements nos encontramos con que los cuatro elementos básicos han sido secuestrados. Tierra, Agua, Fuego y Aire están retenidos por un maligno y desconocido ente en su castillo. Su secuestro está provocando un derrumbe del ecosistema y el planeta se muere sin su equilibrio. Como monje Shaolin tendremos que embarcarnos en una valiente misión para rescatarlos. Por desgracia las mentes de los elementales han sido abducidas y poseídas por el malvado, por lo que el camino estará plagado de esbirros elementales que tendremos que derrotar.

El juego es un plataformas que me ha dejado bastante frío en su formato y ejecución, tan sólo cuenta con un nivel consistente en cuatro saltos, dos enemigos estáticos a los que disparar y dos objetos a coger. Entiendo que ha sido desarrollado en tan sólo 48 horas y sus creadores puede que se enfrentaran a un reto así por primera vez, pero el tiempo de los paños calientes ha terminado. Los gráficos en si mismos no están mal, pero hay una gran discrepancia de estilos entre los enemigos, sus explosiones, las plataformas y la puerta de salida del nivel, digamos que no pegan ni con cola.

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La idea detrás del juego me parece original y puede dar lugar a un juego interesante y divertido con más trabajo y dedicación. Para el caso que nos ocupa hay que ser justos y valorarlo en su contexto, el de adaptarse a una temática, cosa que no veo por ninguna parte. El ritual no hace acto de presencia por ninguna parte. El diseño del nivel me parece algo brusco (por llamarlo de alguna manera), hay plataformas escupidas por todas partes cuando ni la mitad harían falta con los saltos que pega el monje, el cual dispara de la nada proyectiles de energía azules. Ahí les ha faltado una contextualización al respecto.

Como de costumbre os dejo la caja de comentarios para que nos contéis lo que os ha parecido este juego ¿lo habéis probado? ¿qué os ha parecido? ¿crees que se ajusta a la temática propuesta? La idea del juego está bien y en ella reside gran potencial, pero como participación a una jam con todo lo que ello implica, este juego no aprueba. Es una buena primera aproximación al desarrollo exprés, espero que reciban el feedback tal y como es, constructivo, lo aprovechen y pongan en práctica en su próxima jam. Si queréis probarlo podéis hacerlo desde la página del juego.

Espero que os haya gustado el artículo y nos vemos en el siguiente, ¡sed felices! ¡Adiós!