La industria del videojuego está viviendo una era increíble. Nunca hemos tenido tantos juegos, tantos géneros y tantas formas de jugar. Pero seamos honestos: no todo lo que está de moda es necesariamente bueno. Algunas tendencias modernas parecen diseñadas más para exprimir al jugador que para divertirlo.
En esta columna de opinión vamos a hablar de una gran pregunta que muchos fans se hacen en voz alta (y otros gritan en redes sociales): ¿qué tendencia gaming necesita terminar inmediatamente?
El problema no es innovar, es repetir lo peor
Las tendencias no son malas por sí mismas. Algunas nacen porque funcionan: el multijugador online, los mundos abiertos o el juego cruzado son avances enormes.
El problema aparece cuando una idea se convierte en fórmula obligatoria. Cuando todos los juegos empiezan a parecerse, y lo creativo queda en segundo plano, los jugadores lo notan. Y ahí es cuando empieza el cansancio.
1. Microtransacciones en juegos de precio completo
Empecemos con el elefante en la sala.
Comprar un juego por 70 euros y descubrir que dentro hay:
- Skins carísimas
- Monedas premium
- Packs “necesarios” para progresar
- Tiendas rotativas con FOMO incluido
…es una experiencia que ya no sorprende, pero sigue molestando.
Las microtransacciones nacieron en el free-to-play, donde tienen sentido. Pero en juegos de precio completo se sienten como pagar entrada a un cine… y luego que te cobren extra por el final.

2. El abuso del “hype” y los anuncios demasiado tempranos
Otra tendencia agotadora: anunciar juegos con años de antelación.
Un teaser con un logo, música épica y cero gameplay puede emocionar… durante cinco minutos. Después solo queda una espera interminable, rumores, retrasos y expectativas imposibles.
Cuando un juego se anuncia demasiado pronto, el hype crece sin control y el resultado casi nunca puede estar a la altura.
A veces lo mejor sería simple: no lo muestres hasta que esté cerca de salir.
3. Mundos abiertos gigantes… pero vacíos
Los mundos abiertos pueden ser maravillosos. Explorar, perderse, descubrir secretos… suena perfecto.
Pero últimamente muchos juegos parecen seguir esta receta:
- Mapa enorme
- 200 iconos repetidos
- Misiones secundarias clonadas
- Contenido inflado para durar 80 horas
El tamaño no siempre significa calidad. Un mundo más pequeño, pero lleno de vida, suele ser mucho más memorable.

4. Pases de batalla en absolutamente todo
El battle pass fue divertido al principio. Un sistema opcional para desbloquear cosméticos jugando.
Ahora aparece hasta en juegos donde no tiene sentido.
El problema no es solo el pase, sino la presión constante:
- “Juega hoy o pierdes recompensas”
- “Solo queda una semana”
- “Grindea o paga”
Se convierte en un segundo trabajo. Y los videojuegos deberían ser ocio, no una lista de tareas.
5. Juegos como servicio que se lanzan incompletos
La idea de un juego que evoluciona con el tiempo es buena. Pero muchos estudios han usado el modelo “live service” como excusa para lanzar productos a medias.
“Ya lo arreglaremos después” se ha vuelto demasiado común.
Los jugadores merecen experiencias completas desde el primer día, no promesas a futuro y parches eternos.

6. Remakes, remasters… y falta de riesgos
Nadie odia un buen remake. Ver un clásico con tecnología moderna puede ser increíble.
Pero cuando la industria depende demasiado de rehacer el pasado, surge una pregunta incómoda:
¿Dónde están las nuevas ideas?
Hay momentos en los que parece que el gaming avanza mirando hacia atrás. Y aunque la nostalgia es poderosa, no debería reemplazar la innovación.
7. Toxicidad normalizada en comunidades online
No todo es culpa de las compañías. Algunas tendencias vienen de nosotros como jugadores.
El comportamiento tóxico en juegos competitivos sigue siendo un problema enorme:
- Insultos
- Acoso
- Racismo o sexismo
- Actitudes hiperagresivas
Competir es divertido, pero no debería convertir cada partida en una batalla emocional. Necesitamos comunidades más sanas, y estudios que se lo tomen en serio.

Entonces… ¿qué tendencia debería acabar ya?
Si hay que elegir una, la respuesta más clara es:
La monetización abusiva en juegos de precio completo.
Porque afecta a todo: diseño, progresión, comunidad y confianza. Un juego debería venderse por su calidad, no por cuántas compras extra puede generar.
Conclusión
El gaming está en un momento brillante, pero también lleno de hábitos cuestionables. Algunas tendencias necesitan evolucionar, otras desaparecer, y muchas requieren que jugadores y estudios se hagan preguntas incómodas.
Al final, todos queremos lo mismo: juegos que se sientan completos, creativos y divertidos, sin trampas psicológicas ni fórmulas recicladas.

